sábado, 18 de enero de 2014

LA CASETA DEL TRANSFORMADOR DE SAN MARTIN DE OLLAS



Al igual que lo fueron las estaciones de ferrocarril, las casetas de los transformadores o casetas de la luz, que también se llamaban así, fueron otro signo de la modernización del país y aún en los años cuarenta de pasado siglo muchos pequeños pueblos aún seguían alumbrándose con candiles de aceite, velas, quinqués y lámparas de queroseno o parafina, cuando ya en las capitales y pueblos importantes había electricidad en todas las casas. La construcción de la caseta, la traída de los cables eléctricos hasta ella y el cableado por las calles suponía que se pudiera disponer en casa de varias bombillas de 25 Vatios, normalmente una por habitación, y como mucho, en la casa del rico del pueblo, un aparato de radio. Ni hablar de lavadoras, frigoríficos, lavaplatos, tostadores de pan, o cualquier otro elemento que hoy nos parece tan normal. Y es que ni la economía familiar estaba para esos dispendios ni la potencia del transformador hubiera sido suficiente.

Yo he visto a la gente santiguarse al pasar a su lado como si pasasen delante de un humilladero. “Es que atraen al rayo” decían a modo de justificación. Y no creo que fuera por superstición, no, mas bien algunos pensaban que la electricidad era cosa del demonio y por si acaso mejor hacer el signo de la cruz para alejar al maligno. 

Una caseta de transformación de las de entonces no era más que un pequeño edificio construido con materiales de la zona, con unas dimensiones en planta generalmente no mayores de 2 x 2 metros y una altura entre 5 a 6 metros. Tenía una puerta de entrada y en su interior alojaba el transformador apoyado directamente en el suelo, un disyuntor y un seccionador. Los cables llegaban hasta la caseta, se apoyaban en unos aisladores, jícaras los llamábamos, entraban por una abertura rectangular, dispuesta horizontalmente, que estaba situada en la parte más elevada de la caseta justo en la pared opuesta a la puerta. Las tensiones de entrada eran pequeñas, 3, 6 ó 10 Kilovoltios como mucho y la potencia instalada más bien escasa. La tensión de salida era en aquella época de 110 Voltios.

Además de las destinadas alimentar de electricidad a las poblaciones, las fabricas e industrias disponían de su caseta propia y las ha habido para suministrar energía a la bomba de un simple pozo. Su diseño era dentro de su simplicidad, bastante airoso por su relativa esbeltez que la hacía destacar sobre el paisaje. No es que compitieran con las torres de las iglesias pero más altas que muchas casas sí que eran.

Caseta del transformador en San Martín de Ollas (Burgos)    Foto: Xuso




La maqueta que he realizado corresponde a la caseta de transformación de San Martín de las Ollas, pedanía de Valdeporres (Burgos) y está al lado de la carretera BU-561. Es un pueblo pequeño y según el INE tan solo contaba en 2008 con 28 habitantes (18 varones y 10 mujeres) Su fotografía y dimensiones me las dio Xuso de FOROTRENES y en base a esas dos cosas hice su diseño, cosa que no fue demasiado complicada aunque hube de inventarme una pared entera.

Su diseño es el típico de estas construcciones con paredes enfoscadas y cubierta a dos aguas con teja árabe. Actualmente está abandonada aunque no en malas condiciones, tan solo el revoco se ha desconchado en algunos puntos dejando ver algunos ladrillos y además le falta la puerta.



Fachadas enderezadas con Photoshop.  Autor:  PHM

Las fachadas las hice enderezando en Photoshop las fotos que tenía y la puerta que faltaba así como la cubierta de tejas las bajé de CGTextures, una web excelente donde se puede encontrar casi de todo. También añadí el típico cartel de peligro de muerte, pero no el actual con el triángulo y el rayo sino uno más clásico con dos tibias y una calavera.




Puerta y tejas de CGTextures.com

Y aquí están las fotos de las dos casetas, la madre y la hija, o sea en H0 y en N. Creo que no desmerecerán en ninguna maqueta ferroviaria pues hay que pensar que cualquier industria disponía de uno.



Foto:  PHM

Ahora todo ha cambiado, por supuesto que sigue habiendo casetas de transformación pero en los centros urbanos éstas son de materiales prefabricados y tienen una altura aproximada de dos metros y medio y en el medio rural el transformador está colgado de una torre metálica o de un poste de hormigón. Se puede pues profetizar que las que todavía existen si ya no tienen uso se convertirán pronto en un montón de escombros.



En el enlace de abajo se puede descargar gratuitamente un pdf con los dibujos para poder construir la caseta de San Martín de Ollas en escala H0 y N. Los que sean aficionados a la escala TT tendrán que reducirlo en un 73%
 El recortable es sencillo y solo consta de 5 piezas en escala N y 7 piezas para la H0 y su nivel de dificultad es mínimo (2 sobre 10). Montado tiene las siguientes dimensiones:
H0   Ancho 22,5mm   Fondo 13,8mm   Altura 72,2mm
N     Ancho 12,3mm   Fondo 7,5mm     Altura 39,6mm

De todas formas se aconseja que los recortables sean realizados por mayores de 14 años, o por menores acompañados, por los riesgos que entrañan las tijeras, el cúter y el pegamento. 




                                                                                                                     


2 comentarios :

jose maria carrilero dijo...

Ese transformador moderno está al lado de mi casa, en San Antonio de Benageber, inconfundible porque está "plantado" encima de toda la acera

Jubilata dijo...

Jose María, muchas gracias por la información. Ya es coincidencia que esté colocado al lado de tu casa y que lo hayas visto aquí.
He añadido a la foto un pie con su ubicación.
Un saludo